7 cosas que haces MAL cuando estudias árabe

7 cosas que haces MAL cuando estudias árabe

Los profesores de Academia Árabe ya están hartos de ver a estudiantes que no enfocan bien su aprendizaje del árabe y tropiezan con la misma piedra una vez y otra, y otra, y otra…/una y otra vez…Llevamos tantos años sufriendo con ellos que nos hemos convertido en expertos en detectar los errores que cometen los estudiantes cuando se ponen a estudiar árabe. Y en este artículo te los relatamos para que dejes de cometerlos tú.

1. Aprender SOLO a escribir las palabras

Te tienes que hacer a la idea —y, cuanto antes, mejor— de que cada vez que te encuentres una palabra nueva en árabe tienes que hacer doble trabajo para aprenderla: no solo tienes que saber cómo se escribe, también tienes que saber cómo se pronuncia. Y seguramente lo segundo sea mucho más importante.  ¿De qué te sirve saber escribir las palabras si luego no eres capaz ni de decirlas ni de entenderlas? Por favor, no olvides la fonética si no quieres que todo tu esfuerzo sea en vano.

2. Estudiar árabe en silencio

Una cosa… ¿Tú quieres solo aprender a leer en árabe o aprender a HABLAR árabe? Porque si estudias en silencio vas a ser un fenómeno leyendo y escribiendo árabe, pero no te vas a enterar de mucho cuando te hable un árabe nativo y, desde luego, no vas a ser capaz de decir una frase completa en condiciones. Deja de estudiar en silencio. Practica árabe en voz alta siempre todo lo que aprendas y repite, repite y repite hasta que se te quede. Y si puedes hacer esto con un profesor o profesora que te guíe, mucho mejor.

3. Apuntarte a un curso de árabe… y ya

Los cursos de árabe suelen ser una buena opción si quieres aprender árabe, jeje. Pero si crees que, con ir a clase basta, que tu profe te va a hacer una magia chamánica para que aprendas árabe por ciencia infusa, si crees que no vas a tener que hacer nada más, te equivocas. Haz siempre los deberes, practica todos los días, ponte en contacto con el árabe el mayor tiempo posible, ve series, ve pelis, ve documentales, juega a videojuegos en árabe, háblale a tu gato como si fuera un gato árabe, ¡Lo que se te ocurra! Pero no, por apuntarte a un curso no vas a aprender árabe mágicamente. Hay que currar. آسِف.

4. Aprender solo el árabe estándar.

El árabe estándar y el árabe dialectal son dos cosas diferentes. Ya hablaremos de ello con más detalle, pero he encontrado que los cursos de árabe que solo enseñan árabe estándar son los principales causantes de frustración entre los estudiantes, y de ahí a la deserción media solo un paso. Elige un dialecto desde el minuto uno o al llegar a un A2 de árabe estándar. El de tu amigo árabe, el del país que visitaste o quieres visitar, el de tu cantante fetiche… el que sea. Y si te da igual, que lo elija alguien por ti. No te preocupes por tomar una decisión “equivocada”, una vez que conoces un dialecto el paso a otros dialectos no es tan complicado. Lo que es vital es ser capaz de comunicarte desde el principio, y eso es algo que solo con árabe estándar no se consigue.

5. No repasar lo suficiente

Esto también es un clásico. El típico estudiante que se lee dos veces la teoría sobre el presente o que repite de memorieta una lista de vocabulario y dice: «Hala, esto ya me lo sé». Pues no, majo, no te lo sabes. Aprender un idioma no funciona así. El aprendizaje del árabe es un 80% repaso. Por poner un ejemplo, puede que te parezca una actividad tediosa y repetitiva decir 50 frases en presente con cada persona gramatical en afirmativa, negativa e interrogativa al menos una vez al día durante tus primeros tres meses de estudio del idioma, pero es que, si no lo haces, puede que no llegues a dominar el presente en tu vida. Así de claro.

6. Pegarte atracones

Y luego, claro, están los estudiantes de árabe que se creen que por sentarse una vez a la semana y pegarse cinco horas estudiando árabe como un papagayo, ya está; ya está todo hecho. ¡Qué fácil! A ver, NO. Esto no es como si vas a hacer un examen de Geografía y te aprendes todos los ríos y sus afluentes para olvidarlos justo después de hacer el examen. Esto se parece más a ir al gimnasio: no vale con entrenar una tarde entera y luego no volver en dos meses. Si quieres que se te quede lo que vas aprendiendo, tienes que ser constante y dedicarle todos los días al menos quince o veinte minutos de tu tiempo al árabe. Repetimos: TODOS LOS DÍAS.

7. Pasarlo mal

أخيراً وليس آخراً… están esos estudiantes que lo pasan fatal con el árabe. Que lo sepas, esta es la peor de las 7 cosas que haces mal cuando estudias árabe: no disfrutarlo. Si no lo pasas bien aprendiendo y practicando árabe, no vas a durar mucho tiempo haciéndolo y no vas a ser constante. Y si no eres constante o «lo dejas un tiempo», se va a ir todo al garete. ¿Y cómo disfrutar aprendiendo árabe? Fácil: si no eres capaz de motivarte tú solo o tú sola, búscate un o una profe que te haga pasarlo bien aprendiendo árabe. Y si tu profe no lo consigue, cambia de profe. No hay más.  Ya lo sabes. Aplícate el cuento, deja de perder el tiempo, deja de estudiar inútilmente y empieza a aprender árabe de verdad. Y si quieres hacerlo de la mano de los profesores de árabe mejor preparados del mercado de la enseñanza de idiomas, ya sabes dónde encontrarnos.